Universidad de Talca

San Javier de Loncomilla

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San Javier de Loncomilla fue fundada el 18 de noviembre de 1852, por Decreto Supremo firmado por el presidente Manuel Montt. La ciudad se formó en la ribera del  río Loncomilla, por el cual lleva su nombre. Es una zona caracterizada por la actividad agrícola y vitivinícola, mantiene costumbres representativas de los sectores rurales de la zona central, de su gente que vive en función  del cultivo y trabajo de la tierra.

En 1873 fue cabecera del Departamento de Loncomilla, y en enero de 1874 se creó la Ilustre Municipalidad de San Javier, siendo el primer gobernador de Loncomilla Agustín del Solar, nombra como primer alcalde a Manuel Antonio Errázuriz.

En 1876 de acuerdo a la ley se efectuaron las primeras elecciones de regidores correspondientes a la realidad política del país, liberales, conservadores, demócratas y radicales. En San Javier predominaban dos grupos rivales, los “encinistas” y los “garciístas” en referencia a Pacífico Encina (Partido Nacional) y a Manuel Gregorio García (Partido Conservador).

El río Loncomilla era la principal vía de comunicación para transportar productos desde el puerto de Constitución, que luego se distribuían a otras ciudades del país. El pueblo de San Javier fue constituido en un período de auge económico en la zona. Las autoridades de San Javier en 1888  inician acciones para la creación del puente Loncomilla, logrando resultados en 1906, con la entrega de un puente con 160 metros y una estructura construida en madera. La vida útil del puente duró hasta 1944 que se construye  la nueva obra de acero y cemento, lugar de transito mercantil.

En 1886  se dio inicio a la construcción del Hospital del San Javier  siendo inaugurada la obra el 22 de mayo de 1887. Fue el primer edificio de obra pública que se ajustaba a los requisitos protocolares. Después de 100 años el hospital se encuentra transformado en una moderna infraestructura reinaugurada el 31 de octubre de 2002.

En 1988 el periódico El Loncomillano, anunciaba “evitemos que cuantos nos visiten nos tomen por campesinos o montañeses que carecemos de sentimientos estéticos”, a razón que la Plaza de Armas era un sitio eriazo. El aquel entonces se les solicitó a las damas de San Javier que la convirtieran en un gran jardín.  El fruto de ese trabajo organizado se ve reflejado el 15 de septiembre de 1910, cuando se inaugura la Plaza de Armas con alumbrado público, con sistema de faroles a gas acetileno, y árboles que se conservan hasta el día de hoy.

El teatro Municipal de San Javier fue construido por el arquitecto Mariano Quijano de Santiago. Ubicado en la calle Esmeralda y con una capacidad para 1.200 personas, tuvo un costo de medio millón de pesos de la época.

En el ámbito intelectual, San Javier reconoce a diversas figuras que han alcanzado renombre. Ejemplo de ello es el poeta Jerónimo Lagos Lisboa, cuyo Parque Municipal lleva su nombre.

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