Universidad de Talca

Paso Internacional Pehuenche

formato tipo minisitio-Recuperado

Los orígenes del paso El Pehuenche se remontan al año 1805, oportunidad en que el virrey de Buenos Aires ordenó al ingeniero francés, José Sourryère, reconocer esta ruta frente a Talca. El intento pretendía la construcción de un camino que llegara hasta el océano Pacífico, en Constitución. Sin embargo, tras esta gestión nada se adelantó en más de un siglo, aun cuando existía un trazado que permitía el viaje de arrieros desde y hacia Argentina, pasando por la localidad de San Clemente. Al respecto diario La Mañana del 15 de enero de 1961 publicó como primicia histórica la ruta seguida por Sourryère “desde San Agustín de Talca hasta el pueblo de San Rafael de regreso a la Argentina después de medir y estudiar el camino que uniría en aquella época a Talca con Mendoza. Podrá notarse en este histórico proyecto la misma senda que hoy nos une con Argentina, los antiguos dueños de los fundo que cruzará el camino cuyos descendientes aún viven, y la exacta visión  y el mismo anhelo que a través de casi dos siglos unen al virrey de Buenos Aires, Marqués de Sobremonte en 1805 con las autoridades y dirigentes talquinos del presente año 1960-1961”.

Pablo Lacoste (1998), en su artículo El camino por el paso El Pehuenche (1961-1997): aporte para el estudio de la integración binacional, establece que en el proceso de construcción de la ruta El Pehuenche jugó un rol fundamental el liderazgo de la sociedad civil, “En el Sur mendocino se organizó la Comisión Argentina Pro Intercambio Paso Pehuenche, integrada por 32 instituciones de San Rafael, 16 de General Alvear y 7 de Malargüe. El movimiento contaba además con la adhesión de la radio local LV4, los tres municipios del Sur mendocino y los diarios El Comercio, Los Andes y El Tiempo de Cuyo. Del otro lado de la cordillera, se organizó la Comisión Chilena Pro Intercambio Paso El Pehuenche. Esta agrupación mantenía perfiles muy parecidos a los de su par argentina, con la participación de entidades empresarias, deportivas y culturales”. El mismo autor destaca el rol protagónico que tuvo en este proceso Juan C. Bravo, periodista y director del diario La Mañana de Talca, quien “le insufló una energía singular al grupo”.

Tras la inauguración del camino por El Pehuenche en abril del año 1961, se despertaron grandes expectativas relacionadas con las posibilidades de ampliar los canales de intercambio entre ambos países, para beneficio mutuo, sin embargo con el correr del tiempo y el advenimiento de problemas limítrofes y de regímenes políticos, en ambas repúblicas, que priorizaron la seguridad por sobre la integración, produjo un estancamiento en los trabajos y en la mantención de la ruta, llegando incluso al cierre definitivo de ésta entre los años 1978  y 1991, perdiéndose en estos doce años “muchas de las mejoras realizadas con tanto esfuerzo en las décadas anteriores”.

A partir del año 1991 se retoma el sueño y los trabajo para lograr la reapertura definitiva del camino internacional. En este proyecto el elemento básico que siempre ha estado presente y que ha permitido que la construcción de la ruta se haya materializado, ha sido que este camino “abre posibilidades de progreso y desarrollo a ambas regiones de este y del otro lado de la cordillera”. Las opiniones tanto oficiales como privadas coinciden en que El Pehuenche ofrece grandes oportunidades a los dos países tanto para las actividades comerciales como para las turísticas, dado en este último caso, el hermoso panorama que ofrece la ruta a lo largo de todo su recorrido.

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