Universidad de Talca

Las fiestas patrias del Bicentenario talquino

Celebraciones hace 74 años:

 

Las celebraciones del 18 de septiembre de 1942 fueron especiales para la comunidad talquina por la conmemoración de la primera junta de gobierno de 1810, considerada como una de las primeras iniciativas de auto-organización en nuestro territorio, y que daría paso al posterior proceso de independencia.

La importancia para los talquinos radicaba, a modo general, en que la guerra de la independencia se desarrolló principalmente dentro del territorio comprendido entre Talca y Concepción. Pero esta vez era diferente, ese año Talca cumplía, además, 200 años de historia. Si bien la celebración oficial del Bicentenario estaba planificada para el mes de diciembre, los talquinos no dudaron en sumar el festejo de su aniversario a esta ocasión.

El municipio participó de esta celebración a través de su programa oficial que se extendió los días 18 y 19 de septiembre. Aun así, algunas organizaciones comenzaron antes sus conmemorativos. Por ejemplo, el Rotary Club celebró una velada con motivo de estas fiestas el 16 de septiembre, donde Oscar Pinochet Salgado (ex presidente del Club) y Jorge Armas (Mayor Comandante del Regimiento “Chorrillos”) dieron discursos conmemorativos apelando a razones históricas basadas en los planteamientos que la historiografía de la época sugería, es decir, visiones que mezclan el eurocentrismo y el nacionalismo. Por su lado, la Escuela Concentradas celebraba la tarde del 17 de septiembre una velada literario-musical.

Las actividades oficiales del día viernes 18 de septiembre comenzaron a las 8 de la mañana con el izamiento de la bandera en el edificio de la Intendencia, procediendo posteriormente una sección del Regimiento “Chorrillos” a efectuar los 21 cañonazos. Terminado este acto, el Obispo Manuel Larraín tomó la palabra en una misa de campaña donde asistieron autoridades políticas, municipales y jefes de servicios. Hacia el mediodía se dio inicio a un desfile patriótico frente a la Intendencia donde participaron secciones  del Regimiento, de Carabineros, del Cuerpo de Bomberos, algunos grupos scouts, colegios y otras instituciones.

Claro que el fútbol no podía quedar fuera de esta agitada celebración y pasada la hora de almuerzo comenzaba la tarde deportiva en el Estadio, auspiciada por la asociación de fútbol.

Cerca de las 9 de la noche la Plaza de Armas se convirtió en un gran festejo con fuegos artificiales y la Avenida Isidoro del Solar (Diagonal) se prestó para realizar bailes populares. Esta fiesta duró hasta la madrugada.

Las actividades oficiales del sábado 19 no fueron muy diferentes. A las 8 de la mañana nuevamente se izaba la bandera de la Intendencia y se dispararon los 21 cañonazos, y una hora más tarde, la banda del regimiento recorría la ciudad tocando himnos marciales. A eso de las 10 de la mañana se abrieron las competencias de tiro al blanco donde participaron diversos clubs de tiro.

Entre las 11 y las 12 del día, las autoridades locales en un gesto de caridad paternalista visitaron la Casa de Huérfanos y la            cárcel, y ya después de almuerzo, se dio inicio a las regatas (carreras de embarcaciones) en el Río Claro. Fueron disparados nuevamente 21 cañonazos a eso de las 18 horas y luego de un rato la fiesta continuó en la Plaza de Armas con fuegos artificiales, juerga y bailes.

Los barrios tampoco quedaron fuera de la celebración. El Centro de Vecinos del Barrio Oriente empezó sus actividades en la tarde del día 18, comenzando con partidos de básquetbol y maratones en la cancha que estaba ubicada en calle 5 Sur con 16 Oriente. Una vez terminada esta fase, comenzaron los juegos populares en la Plaza Arturo Prat, donde participaron niños y adultos en carreras de todo tipo, ollas encantadas, caza del zorro, etc. Posteriormente, cerca de las 20 horas comenzó el concurso de cueca al costado de la plaza. Finalmente, la festividad se movilizó hacia los salones del Centro de Vecinos para dar paso al baile social.

Como se puede comprender, ambientes de festejo similares se vivieron a lo largo de toda la comunidad talquina, nadie quedó ajeno a ese sentimiento patriótico nacional que fue potenciado enormemente por las raíces del orgullo local. El aniversario 132 de la primera junta de gobierno y además cumplir 200 años de historia como ciudad configuraron y dieron la pauta de las actividades descritas anteriormente.

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