Universidad de Talca

Hotel Turismo

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Perteneciente a la cadena Hotelera Nacional S.A. (Honsa), este edificio proyectado por Jorge del Campo (socio de Carlos Bresciani por casi veinte años), se hace cargo de una de las esquinas de la Plaza de Armas de Linares. El lugar, con sus dos medianeros dispuestos en “L”, abriga junto a un volumen alargado e independiente una plaza comercial pública, que complementa el cometido hotelero de las tres plantas superiores con la vida urbana cotidiana que transcurre al nivel de la calle. Esta generosidad espacial en planta baja –también recurrente en la modernidad– adquiere una notable profundidad por el modo en que se materializa el contacto del edificio con el suelo: la serie sistemática de pilares rectangulares fija una pauta que es aprovechada para albergar, bajo el edificio, una “isla” de locales comerciales que permiten a su vez el paso libre de los ciudadanos por entre unas veredas cubiertas y por la permeabilidad de su estructura vertical.

Son interesantes, también, algunas similitudes en el planteamiento formal de este edificio con la paradigmática obra de la Villa Portales en Quinta Normal, comenzada en 1954 y realizada por la oficina de arquitectos en donde ya trabajaba el antiguo socio de Jorge del Campo. La alternancia en fachada entre el adelantamiento de la estructura vertical en la planta baja con el adelantamiento de su estructura horizontal en las plantas superiores, la disposición de pilares rectangulares –exentos y embebidos– en el sentido transversal de la planta, el ancho prácticamente idéntico de los volúmenes, el vaciado de extremos de la planta baja, la utilización de paneles móviles de celosías entre el subrayado horizontal de los cantos de las losas, son –entre otros– los rasgos más evidentes de un parentesco formal que en nexo con las circunstancias propias de cada obra y de cada lugar, devenía en la cristalización de universos formales únicos y originales para su respectiva problemática.

Cabe señalar que el edificio, a pesar del terremoto del año 2010, no presenta daños estructurales ni deterioro material de consideración. El paso del tiempo se ha encargado de ataviarlo con un sinnúmero de coloridos accesorios publicitarios, que mediante la reconstrucción digital han sido retirados para la observación diáfana de su arquitectura.

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