Slide faluchos


Los faluchos eran embarcaciones pertenecientes a la familia del lanchón que zarpaban desde las costas maulinas con rumbo al norte en busca de mercados donde vender distintos productos como madera, hortalizas y carbón.  Estas embarcaciones se movilizaban con el favor del viento utilizando velas y se basaban sólo en la observación de las nubes, el oleaje o la posición de las estrellas. Se construían en madera de roble y se pintaban en alquitrán. Podían llegar a pesar entre 60 y 200 toneladas.

La presencia de faluchos caracterizó la desembocadura del río Maule y Curanipe aproximadamente entre mediados del siglo XIX y las últimas décadas del XX. Eran construidos manualmente en instalaciones de astilleros, donde además se reparaba embarcaciones de diversa magnitud.

El origen de los faluchos guarda relación con las influencias europeas de navegación en la costa maulina, como la presencia jesuita y vasca en el siglo XVIII y de constructores franceses como Fernando Court o MM. Aquiles, instalados hacia mediados del siglo XIX.

Estas embarcaciones eran tripuladas por aproximadamente cinco marineros. Enrique Bunster (1951) en Mar del Sur describía que los faluchos no tenían literas, ni lavatorios, ni sanitarios y los tripulantes debían dormir en cubierta o arrinconados en la bodega entre ratas y arañas. Disponían de cocinilla o braseros encajonados con arena (para evitar incendios) y cocinar así tortillas o lo que hubiera. A veces, con suerte se contaba con brújula.

Apoyándose en el viento, lo faluchos navegaron desde el Maule hacia el norte en busca de puertos, alcanzando muelles chilenos, peruanos, panameños e incluso alguno estadounidense para la época de la fiebre del oro. Normalmente, luego de vender los productos transportados, la embarcación era también vendida en algún puerto de la zona norte para la utilización de la cotizada madera o como bodegas flotantes. Los tripulantes no podían aprovisionarse con alcohol para el viaje, por eso antes de partir, brindaban con bebidas espirituosas. La comunidad maucha despedía s sus navegantes desde la rivera y del cerro Mutrún.

Los peligros del viaje para los marineros estaban siempre presentes, como la irregularidad de los vientos y lo austero de los recursos de auxilio empleados. Muchas misiones naufragaron en su rumbo al norte, como el caso de una tripulación que pereció de inanición en los mares del Perú, cerca del Puerto de Paita.

A medida que el sigo XX avanzaba hacia su ocaso, la construcción de faluchos disminuiría de forma drástica e irreversible. Hacia la década de 1960 quedaban 5 astilleros en Constitución, y trabajaban cerca de 10 obreros por cada uno. En los años noventa se construyó y zarpó el último falucho.

Las causas de la paulatina desaparición de los faluchos y la gran navegación en el Maule se puede explicar por diversas razones. Con posterioridad a 1850 se comenzaría a formar una “barra” de arena en la desembocadura de Constitución. Según estudios realizados en 1959 por los investigadores Reinaldo Borgel (U. de Estrasburgo) y José Araya (I. Pedagógico), la “barra” se formaría por factores naturales y humanos: la tala de bosques de roble por parte de los poblados de la orilla del río Maule eliminaron la barrera geográfica que detenía el avance las arenas; se construyeron muchos canales de regadío que quitaban agua y fuerza al río, que drenaba los sedimentos de forma efectiva;  la construcción del embalse del Maule (1959) y la hidroeléctrica Los Cipreses (1955) que removieron toneladas de arena, roca y tierra; el Maule desemboca en un lugar donde soplan con fuerza vientos sur-oeste, además de la presencia del Arenal de Quivolgo. Por otro lado, la extensión del ferrocarril hasta Constitución en la última década del siglo XIX y la instalación de la actual Estación terminal (1915) paulatinamente cambiarían las formas de transporte predominantes.

Durante el segundo semestre de 2017, la Escuela de Diseño y el Centro de Documentación Patrimonial, ambos de la Universidad de Talca, han trabajado en un proyecto de investigación y trabajo práctico en la reconstrucción a escala de un modelo de falucho. Una iniciativa similar tuvo lugar en el pasado, cuando los estudiantes secundarios Reinaldo Ortiz, Humberto González y Antonio Flores botaron su falucho “Juventud” el 20 de enero de 1963 a las aguas del Maule. Lo construyeron en el astillero de la Escuela Industrial de Constitución y trabajaron durante unos meses.