Universidad de Talca

Club Talca

Un siglo y medio de vida social

Entre los siglos XIX y XX Talca contaba con numerosos clubes, los cuales funcionaban como entidades comunes de sociabilidad, albergando sectores de la elite y las capas medias. Uno de los más destacados, y que además se mantiene hasta la actualidad, es el Club Talca.

El Club Talca fue fundado el 18 de septiembre de 1868, y se inaugura legalmente en 1872 en la misma ubicación donde se encuentra hoy, calle 1 Oriente. Entre sus socios había oligarcas locales y capitalistas extranjeros. Muchos estudiosos concuerdan que el nacimiento del Club guarda una estrecha relación con las influencias culturales provenientes de Europa, pautas marcadas en interés por el refinamiento y la juerga. Muestra de ello es la visita de la actriz francesa Sarah Bernardht al Club en noviembre de 1886 y su actuación en el Teatro de la ciudad.

Sus socios fundadores fueron conocidos personajes de la elite talquina como Fernando Parot, Estanislao Silva, Camilo Solar, Demetrio Concha, Manuel Donoso Vergara, Juan Esteban de la Cruz, etc. Posteriormente se unen personalidades como Manuel Fernando Parot (quien participó activamente en el Batallón de Talca durante la Guerra del Pacífico), Pedro Letelier (Regidor de la ciudad en la década de 1880 y Presidente del Banco de Talca entre 1904 y 1911), Héctor del Solar Concha (Presidente de Rangers) y Lautaro Mardones (ingeniero y miembro fundador de la Universidad de Talca).

El historiador Abel Cortez en su libro “Talca en 1910, una sociedad Provincial en el Centenario Nacional” explica que el Club fue uno de los establecimientos sociales más enérgicos y distinguidos de la ciudad debido a la “condición económica y política de sus socios, la privilegiada ubicación de su sede en Calle 1 Oriente, sus cómodos y espaciosos salones, sus salas de juegos y lectura, su gran y selecta biblioteca, sus jardines interiores, sus presentaciones musicales, su refinada cocina, su variada carta de vinos y licores”. El historiador Armando de Ramón en su artículo “Un progreso interrumpido: El caso de Talca durante la segunda mitad del siglo XIX” expresaba una idea parecida y afirmaba que el Club ofrecía biblioteca y un salón de lectura, donde se podía leer todos los diarios del país.

Como la misma institución lo expresa, 1875 es un año relevante. Producto de la extensión de las vías férreas desde Curicó hasta Talca y la clausura del Café Santo Domingo, llegan más y nuevos socios. La inauguración del Teatro Regional fue motivo de discusiones internas en 1875, debido a que muchos socios proponían inaugurarlo con una zarzuela, mientras que otros con una ópera.

El historiador Gonzalo Olmedo en su obra “Talca, París y Londres, Resabios de un pasado esplendoroso” da cuentas de los daños causados por el terremoto de diciembre de 1928 al Club y la posterior reconstrucción del mismo, adoptando la actual fachada.  Es de considerar que a pesar de haber sido afectado por el terremoto, el Club estuvo en primera línea para las tareas humanitarias, demostrando sus motivaciones altruistas,  patrón que se repite en la promoción de la creación del Centro Universitario de Talca en 1965.

La cantidad de socios del Club ha ido disminuyendo con los años. Por ejemplo, si en 1942 había 363 socios activos y 29 socios temporales, actualmente tiene con 82 socios activos y 8 socios honorarios.

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