Universidad de Talca

Cementerio General de Talca

Un recorrido histórico en espacio abierto

Está ubicado actualmente en el mismo lugar donde fue fundado hace 169 años, en la Avda. 12 Norte s/n.

Gustavo Opazo Maturana en su libro “Historia de Talca”, señala que la Municipalidad acordó en 1843 nombrar una comisión para construir un cementerio alejado del centro urbano, la cual confeccionaría los planos y elegiría el sitio destinado para la instalación. Se estableció su instalación a tres kilómetros en dirección noroeste de la Plaza de Armas, en las cercanías del Río Claro.

Se estableció que cementerio sería administrado por Marcos Donoso, y los espacios estaban oficialmente dispuestos para ser usados el 10 de julio 1847, aunque probablemente comenzó a utilizarse un par de años antes. Jorge Valderrama señala en su libro “Episodios históricos talquinos” que una de las tumbas más antiguas pertenece a Pedro Urzúa y Opazo, cuyo deceso data de 1849. Por otro lado, el diario La Mañana en abril de 1961 señalaba que la primera persona sepultada en sus espacios fue Joaquín Donoso Cienfuegos.

El 21 de enero de 1870 se formó una sección aparte pero contigua conocida como Cementerio de Disidentes. Este sector era para la población cristiana que practicaba el protestantismo, principalmente europeos que no profesaban la religión oficial, la católica. Para septiembre de 1874 había 18 difuntos sepultados en este sector. Finalmente la zona de los protestantes terminó por unirse al resto del cementerio, y actualmente quedan muy pocas tumbas de ese tipo.

La preocupación por embellecer y crear un ambiente de tranquilidad en su interior fue una realidad, por eso, hacia 1874 se habría realizado la plantación de más de 600 árboles dentro del recinto.

En 1961 se levantó una campaña para mejorar la situación estética y arquitectónica del cementerio, debido al estado de gran deterioro en que se encontraba. Las autoridades tomaron nota de la situación, comprendiendo y atendiendo a diversas razones, como la formación de basurales, la importancia del turismo -sobre todo en esos tiempos cuando el Paso Pehuenche se inauguraba- y los problemas sanitarios. Norberto Espinoza, Jefe Zonal del Servicio Nacional de Salud, trató estos temas en algunas entrevistas de la época.

En octubre de 1961, el diputado Guillermo Donoso despidió públicamente en el cementerio los restos de los Reverendos Hermanos Tomás de Aquino, Simeón y Carlos, quienes fueran profesores e impulsores del proyecto educativo propuesto por el Liceo Blanco Encalada. Guillermo Donoso había sido estudiante de ellos en sus años juveniles.

A comienzos de marzo de 1982 se realizó el traspaso de la administración de los cementerios de Talca, Cauquenes y Curicó desde el Servicio de Salud del Maule a sus respectivas municipalidades.

También existe una curiosa y particular forma de festejar el año nuevo para una cantidad considerable de talquinos. Esta consiste en esperar el año nuevo en el cementerio, brindando junto a sus seres queridos por el pasado, presente y futuro.

Dentro de sus espacios se encuentran las sepulturas de destacadas humanidades locales como Domingo Urrutia Vivanco (1791-1888), Rafael Gana (1779-1867), María Flor de Rivera (1842-1933) o Guido Lebret (1926-2000).

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