Universidad de Talca

Cauquenes

SLIDE Cauquenes

La fundación de Cauquenes se realizó bajo el mandato del Gobernador don José Antonio Manso de Velasco, por decreto de 9 de mayo de 1742. Nace bajo el nombre de Nuestra Señora de las Mercedes de Manso. Fue fundada en un antiguo asiento de indios, que en esa fecha era el centro de la encomienda de Cauquenes. El sitio elegido para su edificación se ubica entre los ríos Tutubén y Cauquenes. Corresponde al mismo territorio donde la ciudad se emplaza actualmente.

Santiago Lorenzo (1986), en su obra El origen de las ciudades chilenas: Las fundaciones del siglo XVIII, sostiene que la creación de éstas tuvo como objetivo no solo reagrupar una población rural que vivía diseminada en los respectivos partidos del Reino, sino que además, se buscaba “articular en torno a los núcleos urbanos la administración, la justicia y la Iglesia. Con tal objeto, se ordena que los corregidores, curas y escribanos residan en sus respectivas villas. Hasta aquel entonces, lo normal era que los corregidores administrasen desde sus propias haciendas el territorio de su jurisdicción, los curas deambulasen por los campos en precarias condiciones, y los actos notariales, salvo excepciones, se realizasen en Santiago o Concepción”.

El año 1745, tres años después de delineadas sus primeras calles, Gustavo Opazo Maturana (1942), en su obra Historia de Talca 1742-1942, establece que  “la naciente ciudad de Cauquenes  se componía de 87 sitios, con diez y seis casas, veinte y cuatro oficinas, una iglesia, un cepo y en el cuadrado de la plaza una picota para hacer la real justicia”. El mismo autor sostiene que a fines del siglo XVIII (1796), la ciudad contaba “con un total de setecientos quince habitantes, que ocupaban treinta y cuatro manzanas”.

El primer Cabildo que tuvo la ciudad fue nombrado por decreto de 11 de enero de 1795 y estaba compuesto por los siguientes miembros: Alcalde de primer voto, don Vicente Macaya; de segundo voto, don Cristóbal Villalobos; alférez real, don Matías Macaya; regidores don Juan Macaya, Guillermo Vega, Manuel Moraga y Felipe López.

Con el paso de los años el nombre oficial de la Villa Nuestra Señora de las Mercedes de Manso, fue sustituido. Jordi Fuentes y otros (1989), en la obra Diccionario Histórico de Chile, establecen que “por ley de 30 de agosto de 1826 se cambió el nombre por el de Villa de Cauquenes y finalmente, el 22 de diciembre de 1826, recibió el título de Ciudad”.

La ciudad de Cauquenes fue destruida por el terremoto del 20 de febrero de 1835, reedificada poco después y totalmente destruida por el terremoto de 1939. Fue vuelta a edificar. El terremoto del 27 de febrero de 2010, volvió a remecer sus estructuras, especialmente aquellas cuya materialidad (adobe y tejas) por su antigüedad, no pudo resistir los embates del nuevo movimiento telúrico.

Una de las riquezas ancestrales que aún conserva el pueblo de Cauquenes y que se ha ido transmitiendo de generación en generación, es el cultivo de las artesanías tradicionales. Entre ellas los trabajos en greda, paja, lana, madera, mimbre y otras fibras vegetales. Todos estos oficios se cultivan tanto en la ciudad como en los poblados rurales aledaños, cuyos cultores de antaño se trasladaban en micro hasta el centro de la ciudad los fines de semana o en ocasiones especiales, para transar sus productos en el mercado.

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