Alfredo Jaar presentó detalles de su trayectoria Artística

Como una de las mejores conferencias que se han presentado en la Universidad de Talca, fue valorada por académicos y estudiantes la clase magistral “Es difícil”, que el destacado artista visual, arquitecto y cineasta chileno, Alfredo Jaar, ofreció en el auditorio del Espacio Bicentenario del Campus Talca.

La actividad fue parte de su recorrido por Chile, que incluyó a nuestra Casa de Estudios como una de las tres Úes que visitó en regiones, junto a la Universidad Austral, en Valdivia, y la Universidad del Bío-Bío, en Concepción.

El Premio Nacional de Artes Plásticas 2013 —radicado en Nueva York hace 34 años— afirmó en Talca que su venida al país tuvo como propósito destacar la falta de apoyo que enfrentan los artistas visuales en regiones.

“Sentí la necesidad de hacer este viaje para tratar de cambiar la tiranía de las capitales, porque existe mucho talento fuera de Santiago; pero en Chile tenemos un centralismo muy potente que los hace invisibles (a los artistas), y eso me parece absolutamente incorrecto”, explicó Jaar, reconocido a nivel internacional por sus obras que mezclan arquitectura, fotografía, cine, teatro y tecnología.

“Decidí remediar a eso de manera modesta visitando estas tres ciudades y dando conferencias sobre mi trabajo”, dijo el artífice, quien —en compañía de su esposa, la diseñadora y bailarina Evelyne Meynard— conoció la Nueva Galería de Arte de la Universidad de Talca, su Centro de Extensión, el Museo Nacional de las Esculturas y el edificio Espacio Bicentenario, donde la UTALCA exhibe en forma permanente el legado artístico de la destacada escultora chilena Lily Garafulic.

PROYECTO EDUCATIVO

“No conocía este lugar, me pareció magnífico. No sólo la colección y las obras, sino también la manera digna en que están mostradas, de forma muy inteligente, muy limpia y elegante. Hay pocas instituciones en Chile que tienen este nivel de profesionalismo, y eso me impresiona muchísimo”, comentó Jaar.

El rector Álvaro Rojas, tras recibir la visita del arquitecto, destacó la posibilidad de mostrarle los esfuerzos permanentes realizados por la Casa de Estudios para difundir el arte y la cultura.

“Él viene una vez al año a Chile, es un ciudadano del mundo, pero obviamente ha conocido un proyecto educativo de calidad. Ha quedado muy sorprendido con lo que la Universidad tiene en materia cultural. Él se lleva la imagen de una institución pública, estatal, que tiene a la cultura como un elemento fundamental”, afirmó.

PENSAR

Jaar es autor de “Gold in the morning”, una de sus instalaciones más conocidas a nivel mundial, que fue exhibida en la Bienal de Venecia en 1986. Consiste en una serie de fotografías captadas en una mina de oro en la localidad de Serra Pelada, Brasil. Las imágenes muestran la extrema dureza del trabajo, y el contraste entre subdesarrollo y economías emergentes.

“Me parece que no hay nada más importante que pensar. La creación de una obra física que entregamos al mundo es el 1%, y contiene el 99% del proceso de pensar (…) Es difícil ser artista y he hecho arte por más de 30 años. Y de ahí no se pone más fácil, sino que más difícil. ¿Y cómo hacer arte en el mundo que estamos hoy, con información que la mayoría de los ojos preferiría ignorar? No tengo una respuesta, y es por eso que hago arte”, señaló como parte de la mencionada conferencia “Es difícil”.

Esta charla fue organizada como una de las actividades inaugurales del año académico de los programas de Magíster y Doctorado del Instituto de Estudios Humanísticos, postgrados que cuentan con el apoyo del MINEDUC a través del Convenio de Desempeño en Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la UTALCA.

REALIDAD INTERNACIONAL

Durante su conferencia —en un auditorio lleno de público y a oscuras— Jaar logró captar profundamente la atención de la audiencia. Detalló el proceso de elaboración de varias de sus obras, proyectó imágenes y explicó por qué ideó cada producción artística: “The sounds of silence”, “Luces en la ciudad”, “Proyecto Ruanday”, “El lamento de las imágenes”, entre otras aclamadas creaciones como “Un logo para América” (1987).

En esta última, el artista usó un letrero luminoso del edificio Time Square, en New York, con la frase “This is not América” (esto no es América) sobre la silueta de un mapa. El propósito en ese año fue denunciar que Estados Unidos se había apropiado del nombre del continente de un modo “imperialista”.

El público en la UTALCA pudo apreciar el uso de fotografías para registrar la realidad internacional sobre refugiados, conflictos de inmigración, racismo, crisis sociales y geopolíticas. Asimismo, sobre violencia y las relaciones de desigualdad entre las grandes naciones y países subdesarrollados. Su técnica artística incluye el uso de cajas de luz para iluminar desde su interior las imágenes, con diferentes intensidades y ángulos.

FRONTERA DEL ARTE

El rector Álvaro Rojas destacó la charla magistral impartida por el Premio Nacional de Artes Plásticas.

“Maravillosa. Yo diría que es una de las mejores conferencias que me ha tocado escuchar en mi vida. Creo que lo que él propone es muy profundo y es una forma de plantearse preguntas que dejan el corazón inquieto y la mente activa para comprender y entender que el mundo que vivimos tiene muchas complejidades y no todas las abordamos; las dejamos pasar y no las miramos. Creo que lo que él es capaz de elaborar y proponer está en la frontera del arte conceptual”, dijo Rojas.

En tanto, el arquitecto y cineasta se refirió a su metodología para iniciar cada proyecto.

“Mi modus operandi como artista es el siguiente: antes de actuar en el mundo necesito entenderlo y eso es fundamental (…) por lo tanto, cada proyecto me lleva a comprender el contexto. Y esta investigación puede durar dos, tres o hasta seis años, donde acumulo una cantidad inmensa de información. Cuando siento que entiendo el contexto, solo ahí me atrevo a formular ideas y en ese momento me siento responsable”, expresó el creador de “Geometría de la consciencia”, muestra permanente que se exhibe en el Museo de la Memoria de Santiago, desde 2010.

ARQUITECTURA

Jaar enfatizó el aporte de Chile en la XV Exposición Internacional de Arquitectura, Bienal de Venecia, donde nuestro país es representado por el proyecto “A contracorriente”, que lidera el director de la Escuela de Arquitectura de la UTALCA, Juan Román.

“La importancia de la arquitectura es vital porque refleja la manera en que vivimos y que queremos vivir. Y lo que está haciendo Chile en Venecia es absolutamente notable, porque presenta no una arquitectura de estrellas —que está muy de moda alrededor del mundo—, sino que una arquitectura que está en el frente, enfrentándose a los grandes problemas de la sociedad. En este caso, que la arquitectura refleje un poco la lucha que hay por una cierta igualdad de la vivienda y de la vida cultural y social de los pueblos; así es que eso me parece admirable”, comentó.

INFIERNO Y BELLEZA

Agregó que sólo un tercio de sus producciones están dedicadas al mundo del arte en museos. “Es un mundo pequeño y muy insular, donde yo te hablo, tú me hablas, yo te aplaudo y tú me aplaudes; es un pequeño infierno, del cual me he escapado. Otro tercio me dedico a lo que llamo intervenciones públicas, que son proyectos que ocurren fuera de los museos, donde he querido expandir mi público y darle una audiencia más grande. Y donde me he sentido obligado de inventar un nuevo lenguaje, lo que me mantiene vivo. Finalmente, la tercera parte de mi práctica es enseñar”, señaló.

Se refirió a la belleza como algo intrínseco a las creaciones plásticas, pero aseguró que constituye la minoría de sus producciones.

“No rehúyo de la belleza que existe en el mundo: al contrario. Pero no me ha tocado mucho (…) Me han invitado a hacer proyectos en lugares donde todo es muy bello, donde todo es pacífico y no hay ninguna tragedia. Y yo me aburro, me deprimo, porque no pasa nada, y realmente a mi me atraen más estos lugares llenos de visiones político sociales. Pero sí, he hecho esfuerzos y he realizado proyectos en lugares que son prácticamente pequeños paraísos”, precisó Jaar.

TALENTOSO

El Premio Nacional de Artes Plásticas se dio tiempo para hablar de su hijo Nicolás Jaar, músico chileno de 25 años, quien fue bautizado por la Revista Vogue Hommes como el “Mozart electrónico”, y por el Diario The Guardian, como “el hombre del renacimiento electrónico”.

“Mucha gente se me acerca tras las conferencias, y aproximadamente la mitad me da la mano y felicita por la música de mi hijo Nicolás y se van. Ahí me doy cuenta lo famoso que es mi hijo. Y efectivamente, el mundo de la música es muy diferente al de las artes visuales: yo hago una obra y demora seis meses en circular en dos o tres sitios web. Y el Nico, saca una canción, y al día siguiente está en 100 sitios web. En la generación actual parece que la música juega un papel mucho más fundamental que las artes visuales”, aseguró.

“Uno es la respuesta a todos los estímulos que recibe y Nicolás nació en una casa llena de cultura, viajó por el mundo viendo exposiciones, su madre fue bailarina de vanguardia que trajo música muy especial a la casa; entonces había música clásica, contemporánea, de Mozambique, Senegal. Y a mi me gustaba el rock, me volvía loco Pink Floyd, entonces nuestro hogar obviamente lo estimuló. Eso fue el comienzo y después empezó a volar con alas propias (…) Realmente salió increíblemente talentoso y estamos muy orgullosos como padres”, comentó.

CONVICCIÓN

El director del Instituto de Estudios Humanísticos, profesor Pedro Zamorano, destacó la conferencia de Jaar. “El hecho que mostrara y narrara su propia obra artística, le da un valor especial a esta ceremonia, porque teorizó sobre un trabajo propio. Entonces fue notable (…) Cada obra expresa una concepción, una forma de ver y entender el mundo. De este modo lo ético y lo estético amalgama en su obra un solo concepto (…) Con seguridad muchos de sus proyectos serán parte de las antologías que se hagan en el arte tanto a nivel nacional como internacional”, dijo el académico.

“Una se siente tan pequeña en su quehacer, a pesar que lo que hacemos es muy importante. Pero el poder que tiene la convicción acerca del mundo, creo que es fantástico. Quedé impresionadísima”, afirmó Blanca Zúñiga, docente de la Escuela de Arquitectura.

“Notable. Alfredo Jaar es un artista internacional que nos ha demostrado que el arte va mucho más allá de lo visual, porque tiene que ver también con el sentir, con el pensar. Y considero que su visión del arte nos enseña y muestra un camino hacia la postmodernidad”, aseguró Marcela Albornoz, directora de Extensión Cultural-Artística.

“Se agradece infinitamente a la Universidad y al Instituto de Estudios Humanísticos por la presencia de Alfredo Jaar, con su obra que trasciende. Y eso es lo más importante, porque lleva el arte a un plano social y crítico. Despierta conciencia, es impresionante y sobrecogedor”, señaló Ester Urrutia, estudiante del Magíster en Humanidades con Mención en Literatura y Artes Visuales. – See more at: http://www.utalca.cl/link.cgi//SalaPrensa/Extension/10287#sthash.zEEB9uGU.dpuf